Trucos
Quitar slime de la ropa, del pelo o del sofá
Slime pegado en un suéter, una alfombra, el sofá o el pelo: el método con vinagre blanco o con lavavajillas líquido, lo que no hay que hacer y las precauciones.
¿El slime acabó en el suéter, en el sofá, en la alfombra o en el pelo? Que no cunda el pánico: casi siempre se quita, siempre que no hagas lo que no se debe. Aquí tienes el método que probó y publicó Little Bins for Little Hands, adaptado a cada superficie.
Primero: los tres errores que hay que evitar
- No frotes en seco: solo consigues meter el slime más adentro de las fibras.
- No metas la prenda en la lavadora con el slime todavía pegado: puede extenderse y fijarse.
- No esperes a que se seque: el slime sigue blando durante el día, así que ese es el mejor momento para actuar.
Paso 1: quitar lo más gordo
Con los dedos, o dando toquecitos con el resto del slime (que «atrapa» los trocitos), retira todo lo que salga con facilidad. El slime transparente se quita mejor que el de pegamento blanco, que se agarra más.
Método 1: el vinagre blanco
- Encima del fregadero, echa vinagre blanco sobre la mancha.
- Frota con un cepillo limpio (sirve un cepillo de dientes viejo).
- Repite si hace falta: el vinagre disuelve el slime poco a poco.
- Enjuaga con agua y después lava la prenda en la lavadora como siempre.
Atención: en una prenda delicada o de color, prueba antes en una zona pequeña que no se vea, porque el vinagre puede estropear algunos tejidos o desteñirlos.
Método 2: el lavavajillas líquido
- Pon una buena cantidad de lavavajillas líquido (el jabón de lavar los platos a mano) sobre la mancha.
- Frota el tejido contra sí mismo, a mano, bajo un chorrito de agua continuo.
- Sigue hasta que el slime se suelte: no es cosa de dos minutos, ten paciencia.
- Lava la prenda en la lavadora como siempre.
En otras superficies
Sofá, sillón, moqueta, alfombra
No se pueden poner bajo el grifo: aplica vinagre blanco o agua tibia con jabón con una esponja, frota con un cepillo y después da toquecitos con un trapo limpio y húmedo para enjuagar. Seca con un trapo seco. Prueba siempre antes en una zona escondida, sobre todo en los tejidos claros o delicados.
Pelo
La lógica es la misma: quita lo más gordo con los dedos, sin tirar, moja el pelo con agua tibia y haz espuma con un poco de lavavajillas líquido o de champú en el mechón, desenredando con suavidad con los dedos. Enjuaga muy bien. Nunca pongas vinagre cerca de los ojos y, con los más pequeños, que lo haga un adulto.
Ropa de cama
Igual que con una prenda de vestir: se quita lo más gordo, se trata con vinagre o con lavavajillas líquido y después, a la lavadora.
Mesa, suelo de baldosas
Lo más sencillo: deja que se seque un poco, ráscalo con una espátula de plástico y luego limpia con agua caliente y jabón.
¿Y las masas sin pegamento?
El slime de fécula de maíz y las masas caseras salen mucho más fácilmente: deja que se sequen, cepilla el polvo y lava. Evita enjuagar grandes cantidades de fécula de maíz en el fregadero.
La mejor solución: prevenir
- Jueguen en una mesa, sobre una bandeja grande o un mantel lavable.
- Una camiseta vieja o un delantal para los talleres.
- Nada de slime en el sofá ni en la cama.
- Guárdalo en su recipiente hermético en cuanto termine el juego.
Si tu slime se pega demasiado a las manos, y por tanto a todo lo demás, quizá le falte un poco de activador: consulta la herramienta Rescata tu slime.