Masa casera · Arena

Arena lunar casera

La arena lunar casera se moldea y mantiene la forma: arena fina, fécula de maíz y un poco de agua o aceite. Proporciones, ideas de juego y cómo guardarla.

Una excavadora de juguete en un arenero
Foto: Anatol Rurac en Unsplash.

La arena lunar es todavía más sencilla que la arena mágica: arena, fécula de maíz y un poco de agua o aceite. Se moldea bien y no se endurece como la arcilla. Ideal para una caja sensorial sobre el espacio, con estrellas y «meteoritos» de papel de aluminio.

Ingredientes

Material: un recipiente grande y moldes.

Pasos

  1. Echa la arena y la fécula en el recipiente.
  2. Añade el agua o el aceite y mezcla con las manos.
  3. Ajusta con un poco de líquido si la arena no se moldea.
  4. Moldea, construye, decora.

¿Cómo saber si salió bien?

La arena lunar está lista cuando se compacta en un vaso y mantiene la forma al desmoldarla, aunque se desmorona entre los dedos al romperla. Si vuelve a quedar en polvo, le falta un poco de agua o de aceite: añade una cucharada cada vez y mezcla bien. Si se pega a las manos o forma grumos húmedos, añade un poco de arena y de fécula. Haz una prueba antes de llenar todo el recipiente: un castillito o la huella de una estrella te dirán enseguida si la textura es buena.

Los fallos más frecuentes

Se desmorona
Un poco más de agua o de aceite.
Está como barro
Añade arena y fécula.

Variantes e ideas

Cómo guardarlo

Recipiente cerrado. La versión con agua se seca en pocos días: añade más agua.

✅ ¡Me salió! Lo anoto en mi cuaderno