Masa casera · Arena
Arena lunar casera
La arena lunar casera se moldea y mantiene la forma: arena fina, fécula de maíz y un poco de agua o aceite. Proporciones, ideas de juego y cómo guardarla.
- DificultadMuy fácil
- Preparación5 minutos
- Para1 recipiente grande
- Edad recomendadaDesde 3 años, con un adulto
La arena lunar es todavía más sencilla que la arena mágica: arena, fécula de maíz y un poco de agua o aceite. Se moldea bien y no se endurece como la arcilla. Ideal para una caja sensorial sobre el espacio, con estrellas y «meteoritos» de papel de aluminio.
Ingredientes
- 480 ml de arena fina de juego (2 tazas)
- 240 ml de fécula de maíz (1 taza)
- 60 ml de agua o de aceite (¼ de taza)
Material: un recipiente grande y moldes.
Pasos
- Echa la arena y la fécula en el recipiente.
- Añade el agua o el aceite y mezcla con las manos.
- Ajusta con un poco de líquido si la arena no se moldea.
- Moldea, construye, decora.
¿Cómo saber si salió bien?
La arena lunar está lista cuando se compacta en un vaso y mantiene la forma al desmoldarla, aunque se desmorona entre los dedos al romperla. Si vuelve a quedar en polvo, le falta un poco de agua o de aceite: añade una cucharada cada vez y mezcla bien. Si se pega a las manos o forma grumos húmedos, añade un poco de arena y de fécula. Haz una prueba antes de llenar todo el recipiente: un castillito o la huella de una estrella te dirán enseguida si la textura es buena.
Los fallos más frecuentes
- Se desmorona
- Un poco más de agua o de aceite.
- Está como barro
- Añade arena y fécula.
Variantes e ideas
- Con aceite, se seca más despacio; con agua, ensucia menos pero dura menos.
- Para una textura que se escurre entre los dedos: la arena mágica.
Cómo guardarlo
Recipiente cerrado. La versión con agua se seca en pocos días: añade más agua.